La NASA anuncia un nuevo descubrimiento sobre la estrella gigante Betelgeuse

Una estrella que se hizo famosa en los últimos años por estar al final de su vida tiene pareja confirmada en un nuevo estudio.

Betelgeuse parece ter uma estrela companheira que foi confirmada com novas observações divulgadas pela NASA feitas pelo telescópio Hubble. Crédito: NASA
Betelgeuse parece ter uma estrela companheira que foi confirmada com novas observações divulgadas pela NASA feitas pelo telescópio Hubble. Crédito: NASA

En los últimos años, una estrella se hizo famosa debido a un evento ocurrido entre 2019 y 2020. La estrella conocida como Betelgeuse experimentó un oscurecimiento que llevó a muchos a creer que estaba entrando en sus etapas finales, cerca de convertirse en una supernova. Observaciones posteriores demostraron que el oscurecimiento se debió a la eyección de material y la formación de polvo.

Debido a esto, la estrella se ha convertido en el objetivo de campañas de observación en diferentes longitudes de onda. Estas observaciones han revelado propiedades estelares nunca antes vistas. Algunas de estas propiedades son pulsaciones, pérdida de masa y variaciones periódicas de brillo. Análisis recientes han sugerido la presencia de una estrella compañera de baja masa orbitando Betelgeuse, lo que podría explicar algunas de las variaciones observadas en los últimos años.

Nuevos datos obtenidos con el Hubble han permitido a la NASA identificar un ciclo secundario de variabilidad en el brillo de Betelgeuse. Este ciclo secundario es consistente con la señal gravitacional de una estrella compañera relativamente cercana. Esto refuerza la hipótesis de un sistema binario y acerca aún más la confirmación de esta estrella compañera.

Betelgeuse

Betelgeuse es una estrella supergigante roja con una masa inicial estimada de entre 15 y 20 masas solares y un radio del orden de cientos de radios solares. Se ubica en la constelación de Orión, a una distancia de 650 años luz.

Se encuentra en una etapa evolutiva avanzada, habiendo agotado ya el hidrógeno de su núcleo y actualmente manteniendo reacciones nucleares con elementos más pesados. Su atmósfera se ha expandido en este proceso y se caracteriza por una convección a gran escala.

Según la NASA, Betelgeuse es tan grande que en su interior pueden caber alrededor de 400 millones de estrellas del tamaño del Sol.

Además, Betelgeuse exhibe una pérdida de masa muy intensa, con tasas estimadas de entre 10⁻⁶ y 10⁻⁴ masas solares al año. Las observaciones de radio, infrarrojo y ultravioleta revelan choques, flujos y estructuras complejas en el viento estelar, lo que indica que la dinámica atmosférica se rige por una combinación de pulsación, convección y campos magnéticos. Dado que se acerca al final de su vida y terminará como una supernova, Betelgeuse sirve como laboratorio para que los astrónomos estudien el proceso de muerte estelar.

Un susto en 2020

Entre 2019 y 2020, las observaciones de Betelgeuse mostraron una disminución abrupta del 60 % de su brillo visible. Esto se interpretó inicialmente como una posible señal de inestabilidad presupernova. Observaciones posteriores mostraron cambios en la temperatura y el flujo luminoso de la estrella, lo que indica un cambio en su estructura interna. Posteriormente, los astrónomos descubrieron que aún no existían señales consistentes con una supernova inminente.

Observaciones posteriores en múltiples longitudes de onda revelaron que el oscurecimiento se debió a la expulsión de una gran cantidad de material de la atmósfera exterior. Con esta expulsión de gas y polvo, la luz fue absorbida y dispersada, dando la impresión de que la estrella se había atenuado bruscamente.

A medida que esta nube de polvo se disipaba gradualmente, el brillo de Betelgeuse volvió a niveles casi normales, lo que confirmó que el episodio fue un fenómeno temporal y no indicios de una supernova.

Un compañero para Betelgeuse

Después de 2019 y 2020, la estrella fue objeto de numerosas observaciones, ya que demostró que las etapas finales de su vida podrían implicar fenómenos más complejos de lo que se creía.

En estas observaciones posteriores, los astrónomos descubrieron que Betelgeuse podría tener una compañera estelar de baja masa orbitando en su atmósfera exterior. Al analizar las variaciones en el brillo de la estrella a lo largo de casi ocho años, los astrónomos identificaron indicios consistentes con el paso de esta estrella.

Com os novos dados observacionais, astrônomos conseguiram identificar o ciclo secundário de Betelgeuse e associar com a presença de uma estrela secundária. Crédito: NASA
Com os novos dados observacionais, astrônomos conseguiram identificar o ciclo secundário de Betelgeuse e associar com a presença de uma estrela secundária. Crédito: NASA

La estrella compañera parece atravesar la atmósfera exterior de la supergigante roja cada ~2100 días. Este patrón fue confirmado por datos combinados del Hubble, que revelaron cambios en el espectro de la estrella y en los campos de velocidad del gas atmosférico. La identificación de este mecanismo resuelve el origen del llamado período secundario largo de Betelgeuse, que hasta ahora no se había explicado y difería del ciclo de ~400 días asociado con las pulsaciones internas.

Risco de supernova

Cuando Betelgeuse se oscureció en 2019 y 2020, la estrella recibió amplia publicidad en los medios y artículos científicos debido a la posibilidad de una supernova. Dado que se encontraba en las últimas etapas de su vida, una supernova no fue una sorpresa, y muchos esperaban presenciar un espectáculo que brillaría en el cielo durante días. Sin embargo, los indicadores observacionales actuales sugieren que Betelgeuse aún no ha alcanzado la etapa final inmediatamente anterior al colapso del núcleo.

La probabilidad de que ocurra una supernova en la escala de tiempo humana es muy baja. Las estimaciones más aceptadas sitúan el evento en un período de decenas a cientos de miles de años, lo cual es corto en términos cosmológicos, pero largo en términos de la esperanza de vida humana. Además, la distancia de la estrella garantiza que, incluso en caso de explosión, no habría un riesgo significativo para la Tierra. Por lo tanto, Betelgeuse no representa un peligro inminente ni un evento astronómico probable en el futuro cercano.

Referencia de la noticia

NASA Hubble Helps Detect ‘Wake’ of Betelgeuse’s Elusive Companion Star