Chile se integra al CERN y entra a la primera línea de la física mundial
La adhesión como Estado Miembro Asociado permitirá participación científica e industrial en experimentos de frontera y acceso a formación avanzada en Europa.

Hubo un instante mínimo, una fracción de segundo tras el Big Bang, en que toda la materia estaba comprimida en energía pura. Entender qué ocurrió allí —y cómo de ese caos nació todo lo que existe— es una de las grandes obsesiones de la ciencia contemporánea.
Esa búsqueda tiene un epicentro: la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN). Y desde hace unas semanas, Chile tiene un asiento formal en esa mesa.
El Congreso Nacional despachó a ley el ingreso del país como Estado Miembro Asociado, con aprobación unánime en la Cámara de Diputadas y Diputados.
La decisión consolida una relación iniciada en 2004 y convierte a Chile en el segundo país sudamericano con esta categoría, con derecho a voz en la gobernanza del principal laboratorio de física de partículas del planeta.
Un asiento en la capital mundial de las partículas
En la frontera entre Suiza y Francia funciona una verdadera catedral subterránea de la ciencia.
Allí opera el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador de partículas más grande y potente jamás construido. En sus 27 kilómetros de túnel circular, protones viajan casi a la velocidad de la luz y chocan entre sí para recrear condiciones similares a las del universo primitivo.
Fue en ese laboratorio donde en 2012 se confirmó la existencia del bosón de Higgs, una pieza clave para entender por qué la materia tiene masa.
Cuando la física termina en el hospital y en tu computador
Puede parecer una discusión lejana, confinada a pizarras llenas de ecuaciones; sin embargo, buena parte de nuestra vida digital y médica tiene raíces en laboratorios como el CERN.
Además, tecnologías derivadas de aceleradores de partículas se aplican hoy en medicina, especialmente en tratamientos oncológicos como la radioterapia de precisión.
El ingreso de Chile como Estado Miembro Asociado permitirá que investigadores, técnicos y empresas nacionales participen en proyectos y procesos de contratación del CERN. A cambio, el país aportará un 10 % de la contribución de un Estado Miembro pleno, accediendo proporcionalmente a oportunidades científicas e industriales.
Ciencia sin fronteras, desde el sur del mundo
La adhesión no parte de cero. Chile y el CERN mantienen colaboración desde 2004, cuando se firmó un primer convenio de cooperación. En estas dos décadas, equipos chilenos han participado en experimentos y programas de formación.
¡Nuestro país tiene un puesto en el laboratorio más importante del mundo!
— Gobierno de Chile (@GobiernodeChile) January 27, 2026
La @Camara_cl aprobó de forma unánime la adhesión de Chile como Estado Miembro Asociado de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (@CERN) pic.twitter.com/LniMMquaBr
El ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aldo Valle Acevedo, lo definió como “una decisión estratégica de Estado”.
Según señaló en un comunicado oficial, esta adhesión “permitirá acceder a tecnologías de alta complejidad y generar nuevas oportunidades para nuestras universidades, empresas de base científico-tecnológica y comunidades científicas y académicas”.
Desde un territorio que observa el universo con algunos de los telescopios más avanzados del planeta, el país ahora también participa en la exploración de lo infinitamente pequeño.
Lo que ocurra en ese anillo subterráneo en Europa no será ajeno, resonará con datos, tecnología y nuevas generaciones de científicos en el extremo sur del mundo.
Referencias de la noticia:
MinCiencia. (2026). Despachada a ley el ingreso de Chile al principal laboratorio de física de partículas del mundo. Comunicado publicado en el sitio web de la institución.