Vaguada costera recibe la alfombra roja: así estará el tiempo durante los días del Festival de Viña del Mar

El modelo ECMWF anticipa mañanas grises y ambiente húmedo en la costa durante los primeros días del evento, mientras que a mitad de semana el calor volvería a intensificarse en la Región de Valparaíso, especialmente hacia el interior.
La atmósfera también quiere su minuto de fama en la Quinta Vergara. Mientras los artistas afinan voces y los animadores ensayan sonrisas, una protagonista silenciosa comienza a instalarse frente a la Región de Valparaíso: la clásica vaguada costera.
Según las proyecciones del Centro Europeo para Pronósticos a Mediano y Largo Plazo (ECMWF), los primeros días del evento estarán marcados por nubosidad baja persistente en el litoral, asociada a circulación ciclónica en superficie y a una dorsal en altura más retirada hacia el interior. Pero atención, porque a partir de la mitad de la semana el escenario cambia y el calor volverá a levantar la temperatura… y no solo la del público.
Vaguada costera: la invitada que nunca falla
La vaguada costera es un clásico del verano en la zona central. Se trata de una baja presión relativa en superficie que favorece la formación de nubosidad estratiforme, neblinas y, en ocasiones, lloviznas débiles. Después de casi dos semanas dominadas por cielos despejados y temperaturas elevadas, el modelo europeo indica que esta condición que ha aparecido este viernes en la costa y alrededores se extenderá al menos hasta mediados de semana.

Para Viña del Mar y el Gran Valparaíso se esperan mañanas mayormente nubladas, con posibles bancos de neblina en sectores altos y costeros. Las temperaturas mínimas oscilarán entre 14 y 16 °C, mientras que las máximas podrían ubicarse entre 20 y 22 °C hasta el martes 24, siempre que el sol logre abrirse paso durante la tarde.
No se proyecta el ingreso de sistemas frontales ni de bajas segregadas, por lo que la probabilidad de lluvia significativa es baja. Sin embargo, no se descartan lloviznas aisladas en la madrugada y primeras horas del día, si la capa marina se espesa. Es decir, más ambiente húmedo que precipitaciones relevantes.
Giro térmico: el calor vuelve a escena
El miércoles 25 marcaría un punto de inflexión. El ingreso de una dorsal cálida en altura permitiría un aumento progresivo de las temperaturas. En Viña del Mar, los termómetros podrían subir hasta los 26 o 28 °C, devolviendo el ambiente más veraniego justo cuando el festival entra en su fase más intensa.

En los valles interiores, como Quillota, Limache u Olmué, el contraste térmico será más evidente respecto a la costa. Hasta el miércoles se proyectan jornadas mayormente soleadas, con temperaturas máximas que oscilarán entre los 26 y 29 °C aproximadamente, acompañadas de baja nubosidad y radiación UV alta durante la tarde.
Sin embargo, el jueves 26 se anticipa un repunte más marcado en los termómetros, con registros que podrían superar los 30 °C en varios sectores del interior. Este aumento estaría asociado al fortalecimiento de la dorsal cálida en altura, favoreciendo condiciones más estables y ambiente plenamente veraniego.
En la precordillera, sectores como San Felipe y Los Andes podrían alcanzar entre 33 y 34 °C en las tardes más despejadas. No se trata de una ola de calor formal, pero sí de jornadas calurosas que exigirán hidratación y protección solar.
¿Y las noches en la Quinta Vergara?
El dato clave para quienes asistan al espectáculo nocturno: aunque el sol logre aparecer en la tarde, la humedad costera seguirá presente. Tras la puesta de sol, las temperaturas podrían descender a 15 o 16 °C, con sensación térmica algo menor debido a la brisa marina.

La recomendación es simple: glamour sí, pero con abrigo liviano. Una chaqueta elegante puede ser tan protagonista como el artista sobre el escenario.
¿Qué es lo que está pasando?
El patrón general muestra un anticiclón del Pacífico relativamente fortalecido; no obstante, no lo suficiente como para limpiar completamente la nubosidad costera en los primeros días. La presencia de aire más frío en niveles bajos, contrastando con capas medias más templadas, favorece la formación de estratos marinos.
Este comportamiento es típico de la zona y sobre todo cuando la radiación solar comienza a disminuir lentamente y la atmósfera inicia su transición hacia un verano menos extremo. Aun así, los episodios de calor intenso pueden reaparecer rápidamente si la dorsal se intensifica. ¡Atentos a eso!
Más allá del festival: una región para recorrer
Para quienes visitan la “Ciudad Jardín”, el pronóstico también invita a explorar. Las mañanas nubladas en la costa pueden ser perfectas para caminar por el borde costero de Viña o recorrer los cerros de Valparaíso sin el agobio del sol directo. En la tarde, si aparecen claros, las playas y paseos marítimos recuperan su brillo.
En el interior, el panorama será ideal para escapadas a Olmué, visitas a viñedos del valle de Casablanca o rutas patrimoniales en Quillota y Limache. Eso sí, con bloqueador en la mochila y agua siempre a mano.
En definitiva, la gala y el Festival de Viña tendrán un telón de fondo variable: primeros días con nubosidad costera y ambiente húmedo, seguidos de un repunte térmico que devolverá el calor al litoral. La atmósfera acompaña, con matices y dinamismo, recordándonos que en la Región de Valparaíso el tiempo también sabe cómo hacerse notar bajo los reflectores.