Detectan en momias de Arica el virus de la viruela más antiguo de América

El análisis de dos cuerpos momificados de personas que murieron entre 1492 y 1631 detectó el virus que fue la causa de millones de muertes durante la conquista del continente.

Primer desembarco de Cristóbal Colón en América (1862), óleo sobre lienzo de Dióscoro Teófilo Puebla y Tolín.
Primer desembarco de Cristóbal Colón en América (1862), óleo sobre lienzo de Dióscoro Teófilo Puebla y Tolín.

La viruela fue una de las enfermedades más temidas de la historia. Infecciosa, muy contagiosa y potencialmente letal, comenzaba con dolor de cabeza y fiebre alta, antes de que las erupciones se extendieran por la piel. Sus pústulas dolorosas desfiguraban el rostro y las extremidades, llegando incluso a provocar ceguera e infecciones graves.

Quienes sobrevivían quedaban marcados para siempre por sus cicatrices. El 30% no lo lograba, lo que provocó cientos de millones de muertes hasta su erradicación en la década de 1970, gracias a las vacunas.

Últimos casos de viruela detectados en el mundo antes de la declaración oficial de erradicación. Crédito: Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.
Últimos casos de viruela detectados en el mundo antes de la declaración oficial de erradicación. Crédito: Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.

Se estima que la enfermedad surgió hace unos 3.000 años en África o la India, desde donde se extendió por el mundo por las rutas comerciales. A América llegó con la conquista europea, provocando millones de muertes en una población indígena sin inmunidad.

Datos históricos hablan de los primeros brotes en 1518 en el Caribe y en México en 1520. Ahora, un grupo de investigadores del Trinity College de Dublín, Irlanda, y la Universidad de Chile logró detectar la cepa más antigua en el continente. Estaba en el ADN de dos indígenas momificados que vivieron en Chile entre 1492 y 1631.

Evidencia genética en las momias de Chile

La cepa detectada en las momias chilenas, encontradas en Camarones, Región de Arica y Parinacota, es la evidencia genética más clara hasta la fecha de que la colonización europea trajo la enfermedad al Nuevo Mundo.

La cepa que llegó a América, de acuerdo con los investigadores, se separó del ancestro de las cepas modernas de viruela alrededor del año 1296 d.C. A diferencia de otras cepas, mantuvo su configuración genética estable durante un largo periodo de tiempo, probablemente porque las poblaciones americanas no tenían inmunidad natural contra el virus, por lo que no necesitó evolucionar para propagarse.

De hecho, los dos genomas virales antiguos eran casi idénticos, lo que indica que los individuos —un hombre y una mujer— probablemente se infectaron durante el mismo brote o con la misma cepa circulante.

Reinterpretación arqueológica: viruela frente al arsénico

El estudio, publicado en Science, detalla que los cuerpos momificados presentaban lesiones cutáneas de entre 1 y 5 milímetros de diámetro, concentradas principalmente en el torso, lo que se había atribuido a la exposición prolongada al arsénico.

Tras esta investigación, se ha reinterpretado la evidencia arqueológica, planteando la posibilidad de que algunas de estas lesiones cutáneas reflejen en realidad la erupción de la viruela y no únicamente los efectos del metaloide, cuyos niveles son naturalmente altos en la zona.

Implicancias éticas del estudio con ADN antiguo

Además de aportar datos sobre la evolución de la viruela en América, los investigadores destacaron las implicancias éticas de la investigación con ADN antiguo, especialmente en países con menor financiación, como Chile.

Al respecto, la antropóloga biológica Constanza de la Fuente Castro, de la Universidad de Chile y coautora del estudio, sostuvo que esta área ha estado en el punto de mira debido a la naturaleza destructiva de los análisis, ya que se toman muestras de restos humanos únicos e irremplazables, “lo que plantea interrogantes sobre el consentimiento, su custodia responsable y su conservación futura”.

Pero también por la persistencia de relaciones asimétricas en la investigación, puesto que las muestras proceden del Sur Global, mientras que la financiación, el análisis y la toma de decisiones siguen concentrados en instituciones del Norte Global.

Referencia de la noticia

Beckwith, Walter. (2026). Las momias chilenas conservan un antiguo genoma de la viruela, que vincula la enfermedad con la colonización europea.
Pellicer, Daniel. (2026). Estudian momias chilenas y descubren restos de viruela europea: esto es lo que significa.