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Kawah Ijen: el fascinante volcán de Indonesia arroja "lava" azul

La "lava" azul es un fenómeno increíble que ocurre en el volcán Kawah Ijen, en Indonesia. Pero en realidad, no es precisamente lava. Te contamos de qué se trata.

El gigantesco complejo volcánico Kawah Ijen se extiende a lo largo de 22 kilómetros, en la provincia de Java Oriental, en Indonesia. El volcán llama la atención no sólo por sus dimensiones colosales, sino que también por su lava. Cuando el magma alcanza la superficie no es muy diferente de otros volcanes: temperatura entre 600 a 900 ºC, viscosidad y lentitud en sus movimientos y su característico color anaranjado.

Si bien la lava del Kawah Ijen se ve de día igual a la cualquier otro volcán, durante la noche adquiere una fantástica tonalidad azul, producto de los gases que ella contiene.

¿Pero qué es lo que le da esta increíble y fascinante apariencia azul a la lava del volcán de Kawah Ijen? La química explica el fenómeno. El color azul surge en la lava por la combustión del azufre, un gas liberado desde las profundidades del planeta a alta presión y temperatura, en conjunto a la roca derretida.

El fenómeno entonces es originado por la presencia de grandes cantidades de gases sulfúricos que se queman en la presencia del oxígeno. El efecto es visible sobre la lava que sale del volcán Kawah Ijen sólo durante la noche, haciendo este espectáculo natural particularmente atractivo.

La lava del Kawah Ijen tiene una coloración roja-anaranjada producto de la temperatura que ella alcanza. El tono azul eléctrico se da producto de la diferencia del espectro de emisión del azufre. El calor le da energía a los átomos de azufre, excitando sus electrones, los que liberan fotones a medida que vuelven a un estado energético más estable; tal como ocurre en el ensayo de la llama, el color es característico del elemento.

Técnicamente, la roca fundida —o lava— puede adquirir una tonalidad azul. Sin embargo esto no ocurre de forma natural, ya que la lava tendría que alcanzar por lo menos los 6.000 ºC, una temperatura tan elevada, que es imposible de registrarse de forma natural en la Tierra.