Más o menos viento en el planeta afecta la duración de los días

Hay días que encontramos eternos, con mucho más de 24 horas ¿Cierto?, y déjeme contarle que no es solo su percepción, efectivamente los días se van alargando. Un estudio lo demuestra y busca la forma de predecirlo con anticipación.

viento
El viento es el flujo de aire ocasionado por la diferencia de presión en la atmósfera, por los cambios de temperatura en el transcurso del día, por la rotación planetaria y los cuerpos de agua, como los mares.

¿Sabía usted que los días cambian de duración? Sí, para mí también eso suena bastante extraño, pero los días efectivamente no duran 24 horas exactas. Es más, históricamente los días cada vez se han ido haciendo más largos. Por ejemplo, hace 1.400 millones de años los días tenían menos de 19 horas.

Una respuesta que han encontrado los científicos a esta anomalía serían los efectos de la Luna. Ya que a medida que ella se acerca, las mareas producen más fricción a la rotación de la Tierra sobre sí mismo y eso terminaría alargando los días.

Sin embargo, la Luna al parecer no lo explica todo y debido a esto Adam Scaife y un equipo del Met Office se enfocaron en otra posible causa de porque los días se van alargando, y la mira está en el viento.

La duración de los días y los vientos

Para la investigación, el equipo recopiló la velocidad y fuerza de los vientos globales durante las últimas décadas y la comparó con la duración de los días. El resultado fue claro, las fluctuaciones en la duración del día son predecibles teniendo en cuenta la fuerza de los vientos atmosféricos.

Cambios en la fuerza del viento
La figura muestra los cambios previstos en la fuerza del viento para casos a partir de noviembre de 1980. Cuanto mayor sean los cambios previstos, mayor sera la duración del día. Imagen de Met Office.

“El hecho de que los vientos globales pueden afectar la velocidad de rotación de la Tierra es una consecuencia de las leyes de la física de Newton y se conoce desde hace mucho tiempo”, explicó Scaife. Lo que faltaba, era cómo poder predecirlo con anticipación.

“Cuanto más fuertes soplan los vientos alrededor de la Tierra, más lentamente gira la Tierra para compensar y, por lo tanto, más larga es la duración del día”, explica Martín León miembro de la investigación.

La primera sorpresa es que esas fluctuaciones son predecibles con más de un año de antelación. El motivo es que el cambio en la rotación de la Tierra no tiene un efecto directo en la atmósfera.

Es demasiado pequeño para hacerlo directamente. Sin embargo, sí produce cambios sutiles que, por procesos más complejos, acaban afectando a la meteorología. El ejemplo más concreto, es el cambio compensatorio en los vientos, lo que es suficientemente fuerte como para cambiar el tiempo y el clima regional.

Más detalles que permiten predecir la variación del día

Lo que descubrieron los investigadores es que estos cambios van más allá de lo inmediato y se puede seguir su pista a lo largo de los meses, ya que se van transmitiendo progresivamente de un sitio a otro. Por ejemplo, la corriente en chorro en latitudes medias que se ve afectada con un retraso de aproximadamente un año después de los primeros cambios en los trópicos, a menudo provocados por El Niño o La Niña.

Conociendo cómo cambiará el viento con antecedencia de uno a dos años, podríamos estimar si la duración del día se acortará o alargará.

Uno de los hallazgos más novedosos del equipo, es que estas señales predecibles están en la atmósfera y no en el océano, donde normalmente buscamos señales meteorológicas y climas de largo alcance.

Manga de viento
“Cuanto más fuertes soplan los vientos alrededor de la Tierra, más lentamente gira la Tierra para compensar y, por lo tanto, más larga es la duración del día”.

Con este estudio, la Met Office acaba de demostrar que hay una memoria a largo plazo dentro de la atmósfera, lo que abre todo tipo de posibilidades interesantes para las predicciones futuras e investigaciones.