Cómo los incendios forestales están transformando los suelos chilenos

Estudio de los suelos post incendios en los bosques de La Campana y Nahuelbuta muestra que la estructura y los nutrientes continúan cambiando durante más de una década después.

incendio forestal
Entre 2004 y 2024 el promedio anual de incendios forestales fue de 6.268, superando en más de 600 el promedio 1984-2004.

En las últimas décadas, la duración de la temporada de fuego se ha extendido en Chile y tanto el número de incendios forestales como la superficie quemada están en aumento. El impacto en los bosques nativos no se limita a la pérdida inmediata de flora y fauna, un reciente estudio ha mostrado que la alteración de los ecosistemas perdura por años.

Un equipo internacional de investigadores, liderado por la Universidad de Gotinga, Alemania, estudió los suelos del bosque esclerófilo de La Campana (Región de Valparaíso) y de araucarias de Nahuelbuta (Araucanía) postincendios forestales recientes y de hace más de una década. Detectaron que tanto sus propiedades físicas y químicas, como su capacidad de recuperación a largo plazo se ven alteradas.

Impacto en los suelos no es homogéneo

“Demostramos que los incendios forestales no solo queman la vegetación, sino que transforman fundamentalmente el suelo: lo compactan, redistribuyen las cenizas y alteran los ciclos de nutrientes mucho después de que las llamas se hayan extinguido”, afirmó Yakov Kuzyakov, parte del equipo investigador, en un comunicado.

Araucarias
Bosque de araucarias recuperadas de un incendio en el Parque Nacional Nahuelbuta. Foto: Jhenkhar Mallikarjun

De acuerdo al estudio, el fuego aumenta la densidad aparente del suelo en ambos ecosistemas (hasta 0,9 g cm⁻³ en bosques templados y 1,2 g cm⁻³ en mediterráneos), debido a la pérdida de materia orgánica que debilita la estructura de los agregados del suelo y por el taponamiento de los poros con cenizas.

“Nuestros hallazgos muestran que la recuperación del suelo no es uniforme”, explicó Jhenkhar Mallikarjun. “Incluso después de 14 años, los suelos de los bosques mediterráneos de Chile tuvieron dificultades para recuperar su equilibrio de nutrientes previo al incendio”, agregó.

El bosque mediterráneo es el que sufre la mayor alteración de nutrientes clave, como el calcio, el magnesio y el potasio. Este tipo de suelos mostró mayor compactación y pérdida de nutrientes que los de los bosques templados húmedos, donde los árboles de raíces profundas adaptados al fuego contribuyeron a una recuperación más rápida.

En la zona mediterránea, además, la creación de una capa de suelo que repele el agua aumenta la escorrentía superficial y la erosión.

Investigar incendios pasados para planificar el futuro

“Esto significa que los administradores de tierras no pueden asumir que todos los bosques se recuperarán de la misma manera después de los incendios forestales, especialmente en los bosques mediterráneos más secos, donde los suelos pueden permanecer agotados durante muchos años”, enfatizó Mallikarjun.

La Campana
El investigador principal, Jhenkhar Mallikarjun, tomando muestras dos días después de un incendio forestal en el ecosistema mediterráneo del Parque Nacional La Campana. Foto: Jhenkhar Mallikarjun

“Si ignoramos la lenta recuperación de los suelos y aplicamos las mismas estrategias de reforestación y gestión en todas partes, corremos el riesgo de socavar las inversiones en restauración y la resiliencia a largo plazo de los ecosistemas y de las sociedades que dependen de ellos”, agregó Michaela Dippold, investigadora de la Universidad de Tubinga.

“Comprender cómo el fuego afecta la recuperación de nutrientes ayuda a predecir cómo los bosques podrían afrontar incendios forestales más frecuentes debido al cambio climático y revela las consecuencias más amplias para el almacenamiento de carbono, la regulación hídrica y la productividad forestal”, afirmó Dippold.

Para realizar el estudio, los investigadores recolectaron muestras de los primeros 10 centímetros del suelo de los bosques en áreas recientemente quemadas (dos días después de un incendio), así como en sitios que se habían quemado hasta 14 años antes. Para hacerlo, utilizaron una metodología llamada “cronosecuencia”, que consiste en seleccionar sitios con diferentes tiempos transcurridos desde el incendio pero con condiciones ambientales similares.

En la investigación participaron tanto investigadores de instituciones alemanas como chilenas.

Referencias de la noticia

Mallikarjun, J., et al. “Post-fire recovery of temperate and mediterranean ecosystems: An interplay between fire severity, soil nutrients, and vegetation from early-stage to decadal-scale dynamics”. CATENA (2025).

Comunicado de prensa U. de Göttingen. Wildfires reshape forest soils for decades.