Volcanes en Chile: qué hacer ante una erupción y cómo protegerte si vives cerca

Chile tiene decenas de volcanes activos y conocer cómo actuar es clave para enfrentar una eventual erupción.

Desde la caída de ceniza hasta los aluviones de barro, los volcanes pueden generar distintos peligros. Conocer las rutas de evacuación y tener un plan familiar es parte de la preparación.
Desde la caída de ceniza hasta los aluviones de barro, los volcanes pueden generar distintos peligros. Conocer las rutas de evacuación y tener un plan familiar es parte de la preparación.

Una columna de ceniza, el cierre de un sendero o un aumento de la actividad sísmica son algunas de las señales que pueden activar las alertas en torno a un volcán.

Chile convive con más de 90 volcanes activos, varios de ellos monitoreados de manera permanente. Por eso, las autoridades de SERNAGEOMIN y SENAPRED insisten en que prepararse antes de una emergencia es tan importante como reaccionar durante ella.

Vivir junto a un volcán implica conocer el riesgo

Cuando se piensa en un volcán, la imagen más común es la de un río de lava. Pero ese suele ser solo uno de los riesgos. Los flujos piroclásticos pueden desplazarse a gran velocidad por las laderas. También están los lahares, aluviones de barro y material volcánico que descienden por quebradas y cauces.

¿Qué son los flujos piroclásticos?
Avalanchas de gases volcánicos calientes, ceniza y fragmentos de roca que descienden por las laderas de un volcán a velocidades extremas y altas temperaturas.

También está la ceniza, que puede viajar grandes distancias impulsada por el viento y afectar viviendas, cultivos, animales y la salud de las personas.

La ceniza parece inofensiva, pero no lo es

Las partículas de ceniza volcánica son muy finas y pueden irritar los ojos, la piel y las vías respiratorias. Si comienza a caer ceniza, la recomendación es permanecer bajo techo, cerrar puertas y ventanas y cubrir las rendijas con paños húmedos.

Si es necesario salir, conviene utilizar mascarilla o un paño sobre la nariz y la boca, además de gafas protectoras.
Si es necesario salir, conviene utilizar mascarilla o un paño sobre la nariz y la boca, además de gafas protectoras.

Quienes conduzcan durante una caída de ceniza deben reducir la velocidad y, si es posible, permanecer dentro del vehículo con las ventanas cerradas.

Las mascotas y los animales también entran en el plan

En medio de una evacuación es fácil concentrarse en las personas y olvidar que las mascotas y los animales de granja también dependen de un plan previo. Perros, gatos, aves o ganado pueden desorientarse, quedarse sin agua o quedar expuestos a la ceniza si no se consideran dentro de las medidas de preparación.

El agua y el alimento pueden contaminarse rápidamente con ceniza, especialmente si permanecen al aire libre durante varias horas.

Mantener reservas de agua limpia y contar con un lugar protegido para animales domésticos o de granja puede evitar problemas adicionales durante una evacuación. Incluir a las mascotas en el plan familiar, tener sus elementos básicos a mano y prever cómo trasladarlas puede marcar una gran diferencia en una emergencia.

Prepararse antes de la próxima alerta

La mayoría de los volcanes pasa años, incluso décadas, sin registrar una gran erupción. Sin embargo, la preparación no comienza cuando aparece la ceniza en el cielo. Algunas medidas básicas que pueden marcar la diferencia son:

  • Conocer el mapa de riesgo de la zona.
  • Identificar las rutas de evacuación y los puntos de encuentro.
  • Mantener un kit de emergencia con elementos esenciales.

Son acciones simples, pero pueden resultar clave el día en que un volcán vuelva a activarse.

En Chile sabemos de volcanes. Los vemos en el paisaje, en los mapas, en el horizonte. Lo que a veces olvidamos es que también están en el patio de la casa. Mirarlos de frente, con respeto y un plan bajo el brazo, es la mejor forma de que no te tomen por sorpresa.

Referencia de la noticia

SENAPRED. (2026). Erupciones volcánicas.