Cómo la vegetación puede reducir hasta 10°C la temperatura superficial en ciudades chilenas

El uso estratégico de la vegetación, sobre todo local, es una defensa eficiente para reducir las islas de calor en zonas urbanas, asegura investigador del Ceaza, que lo comprobó en la Región de Coquimbo.

Diversos estudios han demostrado el efecto de enfriamiento que las zonas verdes tienen en las ciudades.
Diversos estudios han demostrado el efecto de enfriamiento que las zonas verdes tienen en las ciudades.

Las ciudades chilenas y sus habitantes están cada vez más expuestos al estrés térmico. Las olas de calor han aumentado en el país en los últimos años y, de acuerdo a la DMC, de alrededor de tres anuales pasaron al doble o más en algunas zonas. El exceso de cemento solo empeora la situación.

Ante este escenario, el uso estratégico de la vegetación es una de las defensas más eficientes para reducir las islas de calor urbanas. En distintas ciudades se han observado diferencias de hasta 10 ºC en la temperatura de la superficie entre sectores con abundante cobertura vegetal y áreas altamente pavimentadas, lo que puede marcar una gran diferencia durante episodios en que el termómetro se acerca o supera los 40 ºC.

Evidencia satelital: el efecto enfriador en el norte chico

Álvaro Salazar, climatólogo del Centro Científico CEAZA, asegura que el impacto de las áreas verdes en la temperatura superficial es radical. En ciudades de la Región de Coquimbo como Vicuña, Illapel, Salamanca y Ovalle, el análisis de imágenes satelitales muestra una brecha térmica de hasta 10 °C entre los sectores arbolados y las zonas grises desprovistas de vegetación.

De acuerdo al investigador, las plantas actúan como una especie de “bomba de agua”; al extraer humedad del suelo y liberarla hacia la atmósfera, aumentan la humedad del aire y reducen la aridez local, generando un microclima más fresco.

“Se ha demostrado con satélites, con modelos climáticos. Son factores bastante importantes que determinan la importancia relativa que tiene la vegetación nativa, sobre todo dentro de los planes metropolitanos de la conurbación Serena-Coquimbo, de las comunas de Coquimbo y de Serena”, detalla.

Refugios climáticos contra la "isla de calor" urbana

El problema es transversal. La sustitución de suelo natural por pavimento genera el fenómeno de isla de calor urbana, en el que los materiales absorben la radiación solar y la liberan lentamente, impidiendo que las ciudades se refresquen, incluso durante la noche.

Impacto de áreas verdes de Pudahuel en la temperatura durante un episodio de calor extremo en la RM. Crédito: Corporación Ciudades.
Impacto de áreas verdes de Pudahuel en la temperatura durante un episodio de calor extremo en la RM. Crédito: Corporación Ciudades.

Ante esto, el impacto de la incorporación de vegetación suma evidencia. Un reciente estudio de la Corporación Ciudades destacó el alto potencial de los parques urbanos de la Región Metropolitana para funcionar como refugios climáticos, ya que pueden reducir drásticamente la temperatura superficial durante episodios de calor extremo.

En comunas como Pudahuel y Quinta Normal, en momentos en que se han registrado temperaturas superiores a los 42 °C, zonas verdes como el Parque Santiago Amengual y el Parque de los Reyes aportan una reducción de 5,5 °C y 4,6 °C, respectivamente (medido durante el episodio de calor del 29 de enero de 2024). En Cerrillos, el Parque San Luis Orione bajó la temperatura en 3,4 °C.

La planta como "bomba de agua"

¿Cómo logra un árbol enfriar una calle entera? Según explica Álvaro Salazar, la vegetación actúa como una "bomba de agua" biológica. A través de sus estomas, las plantas extraen humedad del suelo y la liberan a la atmósfera (evapotranspiración). Este proceso no solo inyecta humedad al aire, sino que consume energía solar que, de otro modo, calentaría el pavimento.

La coronilla de fraile (Encelia canescens), es un arbusto nativo que se encuentra entre la Región de Atacama y la de Coquimbo. Crédito: Ceaza.
La coronilla de fraile (Encelia canescens), es un arbusto nativo que se encuentra entre la Región de Atacama y la de Coquimbo. Crédito: Ceaza.

Sin embargo, no se trata de plantar cualquier árbol en cualquier parte, enfatiza el especialista. “La clave está en la vegetación nativa, adaptada por miles de años a condiciones de escasez hídrica”, sostiene.

La ventaja de estas especies —como la coronilla de fraile (Encelia canescens) en el norte chico— radica en su adaptación milenaria. A diferencia del césped ornamental o árboles exóticos que requieren riegos masivos, las especies locales se enfrían con un consumo de agua mínimo. “Tenemos patrimonio natural y capacidad profesional: la Región de Coquimbo cuenta con 1.472 especies, un 54 % de las cuales son endémicas y de alto valor estético”, asegura.

El desafío de la equidad verde y la gobernanza

“Parques y áreas verdes están funcionando como verdaderos refugios climáticos que protegen frente al aumento de las olas de calor, especialmente en las comunas más expuestas. Avanzar en políticas urbanas con enfoque territorial y de equidad es una medida urgente de adaptación climática”, señaló Suzanne Wylie, directora ejecutiva de Fundación Reforestemos (parte de Corporación Ciudades).

Si en algo coinciden los especialistas es en que se requiere gobernanza para planificar espacios verdes en la ciudad, porque en la actualidad, la desigualdad también se nota en este aspecto.

Un análisis del arbolado urbano en la Región de Biobío, realizado por la Seremi de Vivienda y Urbanismo en 2025, detectó que, por ejemplo, el Gran Concepción está muy por debajo de los estándares de arbolado urbano adoptados localmente, que recomiendan al menos 1 árbol por cada 3 personas. Comunas como Coronel y Talcahuano tienen 1 árbol por cada más de 20 personas.

Referencias de la noticia

Dirección Meteorológica de Chile. Olas de calor: El peligro silencioso que se multiplica en Chile. Meteochile Blog.

Centro Científico CEAZA. Las áreas verdes pueden ayudar a bajar hasta 10 °C la temperatura en zonas urbanas afectadas por la sequía.

Corporación Ciudades. Zonas frías: Refugios climáticos en el Gran Santiago.

Corporación Ciudades. Estudio zonas frías en el Gran Santiago.

Diario Concepción. Estudio de arbolado urbano: Solo 3 comunas del Gran Concepción cumplen con índice recomendado por OMS.