La otra cara de El Niño llega a Chile: tras las lluvias de octubre, el calor extremo se destacará en noviembre

El Niño se asocia muchas veces a las intensas lluvias de invierno y comienzo de primavera, pero a medida que los meses avanzan el fenómeno comienza a manifestar otros patrones de precipitaciones sobre el país.

La sombrilla será la aliada para capear el fuerte Sol y las altas temperaturas de noviembre en Chile.
La sombrilla será la aliada para capear el fuerte Sol y las altas temperaturas de noviembre en Chile.

Aunque muchos asocian El Niño-Oscilación del Sur con lluvias, ellas no siempre llegan de la mano. El patrón lluvioso en la zona central y sur de Chile se ve influenciado positivamente por la presencia de El Niño durante los meses de invierno pero, con el avance de la primavera y la llegada del verano, el fenómeno muestra otro rostro.

En noviembre, la otra cara de El Niño será más notoria en el país, luego de salir de un octubre cargado de tormentas y lluvias más abundantes, incluso, de las registradas en pleno invierno.

Se va la lluvia y llega el calor

Este fin de semana gran parte del país quedará bajo el alero de una intensa masa de aire cálido. Las altas temperaturas de estos días serán el aperitivo de lo que nos podría deparar noviembre. La actualización más reciente del modelo del ECMWF, usado por Meteored para sus pronósticos, indica que la temperatura se elevará varios grados por sobre el promedio en diversas zonas del país durante el presente mes.

​​
El calentamiento del océano producto de un El Niño muy fuerte se reflejará en las temperaturas a lo largo de Chile. Las intensas anomalías del norte se intensifican y se extenderán hacia la zona central y sur durante noviembre.

Temperaturas de más de 4 ºC por sobre el promedio son esperadas a lo largo de la costa norte del país, extendiéndose hacia la zona central. Localidades como Iquique o Antofagasta, que han vivido prácticamente bajo una ola de calor sin fin durante los últimos 90 días, seguirán sintiendo los efectos del calentamiento de las aguas del Pacífico, que no logran ejercer su efecto regulador sobre las temperaturas en sectores costeros.

Sé el primero en recibir la última hora sobre el tiempo uniéndote a nuestro canal de WhatsApp. Síguenos y activa las notificaciones.

Esta condición cálida, vivida en el norte, se extenderá hacia la zona central de Chile en donde los episodios extremos de temperaturas más cálidas, tanto diurnas como nocturnas, podrían manifestarse con más frecuencia e incluso provocar olas de calor

Para que se concrete una ola de calor en Chile, la temperatura máxima —o la mínima, en caso de las olas de calor nocturnas— debe alcanzar el valor del umbral del 90 % de los registros más cálidos de la climatología reciente por, al menos, tres días o más días consecutivos.

Este valor definido como umbral se calcula de manera diaria y es diferente para cada estación meteorológica del país.

Pero las altas temperaturas no serán exclusividad del centro y norte. La Patagonia sentirá los efectos de la advección cálida, dejando hasta 3 ºC por sobre el promedio de las temperaturas en esta época del año.

El Niño mostrará su cara veraniega: las lluvias disminuyen en el centro y el calor gana terreno en Chile.
El Niño mostrará su cara veraniega: las lluvias disminuyen en el centro y el calor gana terreno en Chile.

El desarrollo de nubes en la zona cordillerana protegerá los Andes centrales del aumento exagerado de las temperaturas. Sin embargo, el peligro de que se produzcan lluvias en las en la cordillera estará presente, poniendo en riesgo la cobertura nival —que podría pasar por procesos que aceleren su derretimiento, con el consecuente aumento de caudal en los ríos que descienden de la cordillera hacia los valles.

Con gran actividad convectiva en el centro Argentino y sobre el corredor que cruza Bolivia, Paraguay y el sur de Brasil, no será extraño ver el desarrollo de tormentas en los Andes centrales ni en la cordillera del norte chileno.

Las precipitaciones en la montaña serán suficientes para dejar acumulados sobre el promedio en el extremo norte del país y entre la Región de Atacama y del Biobío, aunque se concentrarán con más intensidad en sectores cordilleranos del Centro-sur del país.