CIIFEN advierte: el Pacífico se calienta y podría cambiar el clima en Sudamérica este 2026
El océano Pacífico entra en una fase clave y podría modificar el clima en Sudamérica. El CIIFEN advierte un aumento de condiciones cálidas, con posibles efectos en lluvias, temperaturas y eventos extremos durante los próximos meses en la región.
El clima en Sudamérica comienza a mostrar señales claras de cambio. El más reciente boletín del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) confirma que el océano Pacífico ecuatorial está entrando en una nueva fase, con implicancias directas en lluvias, temperaturas y eventos extremos en la región.
Tras meses marcados por variabilidad, la atmósfera y el océano parecen estar alineándose nuevamente. Y aunque el escenario actual se mantiene dentro de la neutralidad, las proyecciones apuntan a un posible predominio de condiciones cálidas en los próximos meses.
Del equilibrio a condiciones cálidas: el Pacífico cambia de fase
Durante marzo de 2026, las temperaturas superficiales del mar (TSM) mostraron una evolución clave. Según los mapas semanales analizados, el Pacífico central y occidental se mantuvo cercano a lo normal, mientras que el Pacífico oriental —frente a Ecuador y Perú— concentró una “piscina” de aguas más cálidas que persistió incluso a inicios de abril.
Este patrón no es aislado; los mapas subsuperficiales revelan que el calor no solo está en la superficie: se ha acumulado en capas de hasta 300 metros de profundidad, con anomalías que alcanzan hasta +4 °C. Esta reserva térmica es clave, porque puede emerger y reforzar el calentamiento superficial en las próximas semanas.
En paralelo, el Índice de Oscilación del Sur (IOS) mostró un debilitamiento importante, alcanzando valores cercanos e incluso dentro del umbral de El Niño (-8.3 a mediados de abril), lo que refuerza la idea de una atmósfera que comienza a alinearse con el océano.
Ondas Kelvin: el motor oculto del cambio
Uno de los elementos más relevantes está en la evolución de las ondas Kelvin oceánicas. Estas ondas, visibles en diagramas tipo Hovmöller, muestran cómo el calor se ha desplazado desde el Pacífico central hacia Sudamérica.
Durante los últimos meses, se han registrado varias fases cálidas propagándose hacia el este, con anomalías de hasta +2.5 °C en superficie y aún mayores en profundidad. Este tipo de señal es típica de fases cálidas del ENOS, y suele anticipar cambios en la circulación atmosférica. Esto significa que el océano no solo se está calentando, sino que está trasladando activamente ese calor hacia las costas de Sudamérica.
¿Qué anticipan los mapas para Sudamérica y Chile?
Las proyecciones para el trimestre mayo–julio de 2026 muestran un escenario climático con contrastes marcados. Los mapas de temperatura del aire indican anomalías positivas en gran parte de Sudamérica, incluyendo el centro y norte de Chile. En algunas regiones del continente, estas anomalías podrían alcanzar hasta +2 °C sobre lo normal, lo que refuerza la señal de un ambiente más cálido de lo habitual.
En cuanto a precipitaciones, los mapas muestran una distribución irregular. Sectores de Colombia, Ecuador y el norte de Perú podrían registrar lluvias sobre lo normal, mientras que otras zonas —especialmente costeras— presentarían déficit.
Para Chile, aunque el boletín no entra en detalle local fino, estas señales suelen traducirse en un patrón más variable: sistemas frontales más activos en ciertos periodos, alternados con pausas secas, y eventos de lluvia más concentrados.
Probabilidades en aumento: el Pacífico se inclina hacia lo cálido
El dato clave del boletín es contundente: existe un 61 % de probabilidad de condiciones cálidas en el Pacífico ecuatorial durante el trimestre mayo–julio, con posibilidad de persistencia hacia finales de 2026.
Además, los modelos globales (como NMME y ECMWF) coinciden en mostrar anomalías cálidas de hasta +2.5 °C en la superficie del océano, especialmente en el Pacífico centro-oriental. Aunque la probabilidad de un evento extremo se mantiene en torno al 20 %, la señal de calentamiento es consistente y sostenida.
El mensaje del CIIFEN es claro: el sistema climático está en plena transición y, aunque aún no se configura un evento El Niño consolidado, el océano Pacífico muestra una acumulación de calor relevante y la atmósfera comienza a alinearse con esta señal, anticipando un escenario más activo en los próximos meses.
Para Chile, esto podría traducirse en un invierno más variable e impredecible, con cambios bruscos entre periodos secos en algunos tramos y eventos de precipitación más intensos en otros, como en las zonas centro y sur. Así, mientras el otoño avanza, el Pacífico ya empieza a escribir el guion del resto del año, recordándonos que muchas de las claves del tiempo no están en el cielo… sino en las profundidades del océano.
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