El planeta necesita que nos convirtamos en la Generación Restauración

Reimagina, recrea, restaura: este es el llamado que hace la ONU en el Día Mundial del Medio Ambiente ante los graves problemas, que ganan cada vez mayor velocidad, y que ponen en riesgo el equilibrio de los ecosistemas del nuestro planeta.

Recuperando la naturaleza; manos
Restaurar los ecosistemas deteriorados y encontrar formas de integrar más a la naturaleza a las ciudades y entornos, pueden ayudar a sanar el medio ambiente en el que vivimos, preservándolo para las futuras generaciones. Hoy necesitamos convertirnos en la Generación Restauración.

En Asamblea General de las Naciones Unidas, a finales de 1972, se designa al 5 de junio como Día Mundial del Medio Ambiente, instando a los países que forman parte a "emprender actividades que reafirmen su preocupación por la protección y el mejoramiento del medio ambiente".

En este 5 de junio, en que también se da inicio al Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de Ecosistemas, el llamado de las Naciones Unidas (ONU) es a reimaginar, recrear y restaurar los ecosistemas de todo el planeta -que están sufriendo no solo con el cambio climático, sino con la intervención desmedida y no planificada de la humanidad-, desde las montañas al mar, incluyendo los campos y también las ciudades.

No es exagero, es una emergencia climática y necesitamos tomar acciones ahora

La situación del planeta se está tornando irreversible. El alto ritmo de pérdida de bosques, de humedales y turberas, los incendios inagotables y de gran extensión, nuestro aporte individual de gases de efecto invernadero, están generando una carga enorme a nuestro planeta, que está llevando a un aumento de la temperatura global desmedido -que según indica la OMM podría superar el límite de 1,5 ºC dentro de los próximos cinco años-, comprometiendo la salud de todos los ecosistemas terrestres y marinos, e incluso colocando en peligro la vida de millones de personas alrededor del planeta -como hemos vivido estos últimos años con la pandemia de la COVID-19, y con las que puedan ocurrir en un futuro cercano, con la aparición de virus latentes y otros nuevos, que esperan solo una brecha para poder diseminarse.

El crecimiento poblacional está llevando a la utilización de tierras necesarias para la preservación de la naturaleza. Según indica la ONU, más de 50% de los humedales en el mundo se han perdido, y la velocidad con la que los bosques son destruidos equivale a eliminar un área del tamaño de un campo de fútbol a cada tres segundos, acabando no solo con la vegetación, como también con cientos de especies de aves, mamíferos, peces, insectos, hongos, microorganismos y otras especies esenciales para el equilibrio de la naturaleza -que también nos incluye a nosotros.

En contexto con esto, el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de Ecosistemas tiene por objetivo prevenir, detener y revertir la degradación de los ecosistemas, sean estos continentales u oceánicos. Pero no porque sean 10 años es que "tenemos aún tiempo". Las acciones deben ser instauradas ahora, si pretendemos continuar en la lucha contra el cambio climático, contra la extinción masiva de especies y si queremos llegar a un equilibrio con el Medio Ambiente.