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Tornados a “ciegas” en Chile: urge contar con radares meteorológicos

Entre los tantos eventos atmosféricos que hubo en julio destacó el inédito tornado que afectó Peralillo en O’Higgins. El problema es que nuestro país no cuenta con una de las herramientas fundamentales para estudiar este tipo de fenómenos extremos que son cada vez más recurrentes.

En Chile todavía no se tienen herramientas suficientes para estudiar y prever fenómenos severos, como los tornados.

Siempre han existido los tornados en el sur de Chile, especialmente, entre las regiones de Ñuble y Los Lagos. Aunque el tema tomó mayor relevancia luego de los eventos severos que afectaron a Los Ángeles y Talcahuano-Concepción a fines de mayo de 2019.

Todo indica que este tipo de fenómenos extremos se han vuelto cada vez más recurrentes y en sectores del país poco habituales como lo ocurrido en Peralillo, Región de O’Higgins, durante julio recién pasado.

Los paneles solares volaron por aires ante la sorpresa de los colchagüinos que por primera vez en su vida vieron algo así en sus tierras. “Desde mi punto de vista fue un hecho aislado, puesto que no hay nada sistemático en esa comuna que haga presumir un patrón” confirma Raúl Valenzuela, académico de la Universidad Estatal de O’Higgins (UOH).

El PhD en Ciencias Atmosféricas asegura que las zonas más expuestas a los tornados están alejadas de Peralillo. “Respecto a tornados y trombas, en el estudio publicado en 2020, vimos que estos se concentran entre las regiones del Ñuble y Los Lagos. Además, las ráfagas de viento se pueden dar en cualquier lugar de Chile, sin embargo, en salidas de valles pueden ser particularmente fuertes. También en una situación prefrontal son potentes”.

Expertos a ciegas

El experto del Instituto de Ciencias de la Ingeniería UOH puntualiza que el sistema de alertas para este tipo de fenómenos en Chileestá en muy mal pie. Los radares Doppler son instrumentos ideales para estudiar fenómenos de viento de escala regional y subregional. Pero no contamos con ninguno. Por tanto, cualquier sistema de alerta que esté construido solamente en estaciones meteorológicas, será de carácter local y propenso a las falsas alarmas”.

Mientras Chile no cuente con instrumental adecuado para el estudio de fenómenos como los tornados, seguiremos a ciegas y no se podrán evitar posibles catástrofes.

Respecto a los radares meteorológicos Doppler no hay una respuesta única sobre cuántos ni dónde deben ser ubicados, ya que dependerá del objetivo que se plantee. “La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) elaboró un proyecto para construir una red de radares. Este proyecto fue mandatado por el expresidente Sebastián Piñera posterior a los tornados que afectaron a Los Ángeles y Talcahuano-Concepción en 2019. Luego vino la pandemia y el proyecto quedó congelado. La propuesta de la DMC incluía, hasta donde recuerdo, un radar de largo alcance por región entre la Metropolitana y Los Lagos”.

El experto agrega que junto a un grupo de amigos y colegas utilizan la etiqueta #UnRadarParaChile desde 2017, especialmente, cuando ocurre un evento natural extremo. “La campaña busca generar conciencia de la necesidad de este tipo de instrumentos, no tan solo para uso científico, sino que también para la protección civil”, finaliza Raúl Valenzuela.