meteored.cl

¡Trágico! El mundo perdió el 69% de los animales silvestres en sólo 50 años

La población de reptiles, anfibios, peces, mamíferos y aves disminuyó en más de dos tercios en apenas 5 décadas. Detrás de esta devastación está el accionar de parte de los seres humanos que nos encamina hacia la sexta extinción masiva de especies.

Tigres siberianos
La sexta extinción masiva no solo está afectando los invertebrados. El último Informe Planeta Vivo da una muestra clara de lo que está ocurriendo, también, con los vertebrados.

No hay dudas que la sexta extinción masiva de especies ya está en desarrollo. Y, esta vez, no se trata de erupciones volcánicas apocalípticas o del impacto de un enorme asteroide como en las ocasiones anteriores. ¿Cuál es la causa? El antropocentrismo.

Desde 1970 a 2018, en menos de 50 años, en un pestañeo en la historia de la Tierra, la cantidad de animales vertebrados en el planeta, exceptuando a los seres humanos, disminuyó un 69%. Tal como lo lees, un 69% menos de peces, mamíferos, reptiles, anfibios y aves en el mundo.

Índice Planeta Vivo Global
Así se refleja la tendencia de la abundancia de poblaciones de especies vertebradas en el planeta. En 50 años, disminuyó casi un 70%. Fuente: WWF/ZSL (2022).

Desde el océano profundo hasta las altas cumbres, pasando por las selvas, bosques, desiertos, mares, ríos y sabanas, no hay punto de la Tierra que se libre de esta devastación, que en míseras 5 décadas, ha visto disminuir la presencia de animales vertebrados silvestres en más de dos tercios, según el Informe Planeta Vivo evacuado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL).

El reporte 2022 es el más completo realizado hasta el momento, en el cual se analizó la evolución 32 mil poblaciones de más de 5 mil especies silvestres entre 1970 y 2018.

Causas de la devastación

La biodiversidad es la diversidad de la vida, la cual se sostiene gracias a que cada una de las partes que la conforma juega un rol fundamental para el todo. La biodiversidad sostiene nuestra propia existencia, los seres humanos somos parte de este frágil equilibrio que estamos rompiendo y que, hasta ahora, que nos permite estar aquí.

Por eso nos debe alarmar este tipo de pruebas que confirman una tendencia que ha sido expuesta hasta el hartazgo, pero sin causar un mayor impacto. Y lo peor es que parte de la propia humanidad es la causante de esta hecatombe.

Estas son las principales razones de la gran pérdida de biodiversidad:

  • Degradación y pérdida del hábitat debido al cambio en el uso del suelo para construir y ampliar ciudades, y, además, con fines productivos y agrícolas.
  • Sobreexplotación de especies, la cual ronda el 75%.
  • Contaminación del aire, el suelo, el agua dulce y los océanos.
  • Introducción de especies invasoras exóticas, las cuales desplazan y acaban con las autóctonas.
  • Cambio climático que activa las “repercusiones en cascada” que degradan la biodiversidad, aunque, por ahora, este punto es el que menos ha influido en la pérdida de vidas silvestres.

¡Ay, América!

El menoscabo de animales vertebrados silvestres es generalizado en el planeta, pero el estudio sectoriza los resultados dejando el área de América del Sur y el Caribe como la más devastada con una pérdida en este ámbito del 94% en apenas 5 décadas. ¡94% menos de vida animal!

Cambio en la biodiversidad por regiones en el mundo
Los cambios en la biodiversidad tuvieron mayor o menor grado de pérdida. La región más afectada es América Latina y el Caribe. Fuente: WWF/ZSL (2022).

Luego se siguen África con un déficit del 66%, Oceanía junto al Asia-Pacífico con una disminución del 55%, América del Norte con una merma del 20% y Europa junto a Asia Central con un perjuicio del 18%.

Estas son las cifras, la evidencia, la constatación que la sexta extinción masiva de especies ya está en marcha debido a la acción insaciable de parte de los seres humanos. No de todos, eso está claro, aunque la existencia de todos estará en riesgo si es que no se acaba pronto con esta devastación que nos conduce hacia nuestro propio fin como civilización.