Si la expansión se detiene, el universo colapsará: la teoría del Big Crunch y su inquietante predicción final

¿Puede el universo colapsar y desaparecer tal como lo conocemos? La teoría del Big Crunch propone que la expansión cósmica podría revertirse y terminar en una implosión total. Aquí te contamos.

El Big Crunch es una de las teorías de la evolución del universo: en vez de continuar su expansión, llegaría a un punto en que comienza a contraerse hasta alcanzar su fin.
El Big Crunch es una de las teorías de la evolución del universo: en vez de continuar su expansión, llegaría a un punto en que comienza a contraerse hasta alcanzar su fin.

Desde el descubrimiento de la expansión del universo, los científicos han intentado responder una pregunta fundamental: ¿seguirá expandiéndose para siempre o llegará a su fin?

Una de las teorías más impactantes es el Big Crunch o Gran Implosión, un escenario en el que el cosmos se contrae hasta desaparecer. Aunque durante décadas parecía improbable, nuevas observaciones han vuelto a poner esta hipótesis sobre la mesa.

Del Big Bang al Big Crunch: el posible ciclo completo del universo

Hace unos 13.800 millones de años, el universo nació con el Big Bang, una enorme expansión que dio origen al espacio, el tiempo y toda la materia existente. Desde entonces, las galaxias se alejan entre s��, como puntos dibujados sobre un globo que se infla.

El Big Crunch plantea el escenario opuesto. En lugar de expandirse indefinidamente, el universo podría frenar su expansión, detenerse y comenzar a contraerse.

En ese proceso, todas las galaxias se acercarían progresivamente, la temperatura aumentaría y la densidad crecería hasta que todo el cosmos colapsara en un estado extremadamente denso y caliente, similar al del inicio.

El Big Bang y Big Crunch son escenarios totalmente opuestos: de la expansión, pasaríamos a la contracción del universo. Imagen creada con IA
El Big Bang y Big Crunch son escenarios totalmente opuestos: de la expansión, pasaríamos a la contracción del universo. Imagen creada con IA

En cierto modo, sería un “Big Bang al revés”. Mientras el Big Bang representa el nacimiento del universo a partir de un punto extremadamente compacto, el Big Crunch describe su posible retorno a esa condición inicial.

La clave está en la densidad del universo: materia visible y materia oscura

El destino del universo depende de un factor crucial: su densidad total. Esto incluye no solo la materia visible —estrellas, planetas y galaxias—, sino también la materia oscura, una sustancia invisible que representa gran parte de la masa cósmica.

Si la densidad total fuera suficientemente alta, la gravedad podría detener la expansión y revertirla. En ese caso, el universo actuaría como una pelota lanzada hacia arriba que eventualmente pierde velocidad y cae de regreso.

Sin embargo, las observaciones actuales indican que la densidad de materia, incluso considerando la materia oscura, parece insuficiente para provocar este colapso. Esto convierte al Big Crunch en un escenario menos probable según los modelos clásicos, aunque no completamente descartado.

Nuevos datos sobre la energía oscura reabren el debate cosmológico

Durante décadas, el descubrimiento de la energía oscura cambió radicalmente la visión del destino del universo. Esta misteriosa forma de energía, que constituye cerca del 70 % del contenido del cosmos, actúa como una fuerza que acelera la expansión.

Pero recientes observaciones sugieren que la energía oscura podría no ser constante. Algunos estudios basados en nuevas mediciones cosmológicas plantean la posibilidad de que su intensidad cambie con el tiempo. Si esta fuerza se debilitara o invirtiera su efecto, la expansión podría frenarse e incluso revertirse.

Este hallazgo ha reactivado el interés en el Big Crunch como un posible destino final. Aunque sigue siendo una hipótesis en evaluación, demuestra que el futuro del universo aún no está completamente definido.

Un final extremo… y quizás un nuevo comienzo

Si el Big Crunch ocurriera, el universo pasaría por una etapa de contracción progresiva durante miles de millones de años. Las galaxias colisionarían, las temperaturas aumentarían y, finalmente, toda la materia y energía quedarían comprimidas en un estado extremo.

El Big Crunch, más que una predicción definitiva, representa una de las preguntas más profundas de la cosmología moderna: ¿tendrá el universo un final, o continuará expandiéndose eternamente?

Algunos modelos teóricos sugieren incluso que este colapso podría dar origen a un nuevo Big Bang, formando un universo completamente nuevo. Este escenario, conocido como universo cíclico, plantea que el cosmos podría pasar por ciclos infinitos de expansión y contracción.

Por ahora, la evidencia indica que el universo continúa expandiéndose. Sin embargo, el estudio de la energía oscura y la materia oscura sigue evolucionando, y con ello, nuestra comprensión del destino final del cosmos.

Referencias de la nota

Sociedad Española de Astronomía (SEA): Gran Implosión

ScienceDaily (2026): El universo podría terminar en un “big crunch”, sugieren nuevos datos de energía oscura.