El fósil del Pelagornis chilensis que revela que un gigante con dientes de hueso volaba sobre el cielo chileno
Un ave con alas de más de 2,5 metros volaba hace cerca de 7 millones de años sobre lo que ahora es Chile. Sus restos fosilizados, encontrados en Bahía Inglesa, permitieron reconstruir la vida de este gigante.

Durante el Mioceno tardío, el actual norte de Chile no era un desierto, sino un ecosistema en el que el nivel del mar fluctuaba constantemente y las corrientes oceánicas eran distintas a las actuales. En este escenario, el Pelagornis chilensis emergió como el mayor planeador de su tiempo. Un ave de cerca de seis metros de envergadura —el tamaño de una camioneta de carga—, con un pico erizado de "dientes" óseos listo para atrapar peces y calamares en pleno vuelo.
Es una de las aves prehistóricas más grandes documentadas en el mundo y vivió en el norte de Chile hace cerca de 7 millones de años. Pero sus fósiles, encontrados cerca de Bahía Inglesa, vivieron una verdadera aventura desde que fueron desenterrados hasta ser estudiados.
Un hallazgo excepcional en Bahía Inglesa
El fósil del Pelagornis chilensis es, hasta ahora, el más completo de las gigantescas aves de su familia (Pelagornithidae), ya que si bien se habían encontrado huesos de lo que se asumía eran aves más grandes, eran fragmentarios, por lo que no había sido posible realizar estimaciones fiables de su envergadura.

El ave chilena es una excepción, se trata del 70% de su esqueleto, por lo mismo, cuando fue encontrada originalmente por recolectores aficionados en el sitio paleontológico "El Morro" (cerca de Bahía Inglesa), fue vendida a un coleccionista privado alemán. Reconociendo el valor científico de la pieza, en 2008 el coleccionista contactó al paleontólogo alemán Gerald Mayr, quien luego se comunicó con su par en Chile, David Rubilar-Rogers –jefe del área de Paleontología del Museo Nacional de Historia Natural– y comenzaron las acciones para recuperarlo.

Gracias a fondos de la Sociedad de Investigación de la Naturaleza Senckenberg (Alemania) pudieron comprar el fósil, comenzar a estudiarlo y repatriarlo a Chile. El trabajo de Mayr y Rubilar-Rogers, publicado en 2010 en el Journal of Vertebrate Paleontology, permitió dar a conocer la especie, una de las aves más grandes que haya volado por el mundo, con un detalle excepcional.
A diferencia de otros hallazgos, que suelen aparecer aplastados por el peso de las rocas, el ejemplar chileno conservaba su forma tridimensional, lo que permitió entender, por primera vez, cómo se movían y cazaban estas aves.
Anatomía de un gigante volador
El Pelagornis chilensis no era un ave común. Su diseño evolutivo lo convirtió en una de las máquinas de planear más eficientes de la historia natural. Sus alas alcanzaban una envergadura mínima de 5,25 metros, pudiendo llegar hasta los 6,10 metros. Pero a pesar de ello, pesaba apenas entre 16 y 29 kilos. Sus huesos tenían paredes extremadamente delgadas, una adaptación necesaria para mantenerse en el aire.

Era un planeador de larga distancia que "surfeaba" las corrientes de aire, despegando simplemente al abrir sus alas frente a vientos fuertes.
Otra de sus características diferenciadoras era el aspecto de su pico. El Pelagornis tenía dientes de hueso o pseudodientes, que en realidad eran proyecciones óseas que formaban parte del mismo hueso de la mandíbula.
Estas espinas, que alternaban tamaños grandes y pequeños, funcionaban como una trampa perfecta. El ave volaba rozando la superficie del mar e inclinaba su cabeza verticalmente para capturar presas de cuerpo blando, como peces y calamares, evitando que se escaparan gracias al cierre de sus "dientes" encajados.
El océano entonces era muy productivo, lleno de vida superficial que beneficiaba a estos gigantes, que además contaban con una visión altamente especializada para detectar presas desde las alturas.
La extinción del Pelagornis
¿Por qué desapareció de los cielos? Hace unos 2,7 millones de años, el cierre del Istmo de Panamá alteró las corrientes oceánicas globales, modificando los vientos y el alimento de los que dependía el Pelagornis chilensis. Además, la conexión terrestre permitió la entrada de nuevos depredadores a América del Sur, lo que pudo amenazar sus sitios de cría en tierra firme, donde estas aves eran lentas y vulnerables.
Referencias de la noticia
- Mayr, Gerald y Rubilar-Rogers, David (2010). 'Osteology of a new giant bony-toothed bird from the Miocene of Chile, with a revision of the taxonomy of Neogene Pelagornithidae', Journal of Vertebrate Paleontology, 30: 5, 1313 — 1330.
- Pelagornis chilensis: el ave prehistórica más grande del mundo. Museo Nacional de Historia Natural.