meteored.cl

Siete curiosidades de las nubes que tal vez tú no conocías

Te invitamos a conocer 7 de las particularidades más extraordinarias de la nubosidad, aunque antes les aclaramos de qué están hechas y cómo se forman. Déjate sorprender en este fascinante paseo por las nubes.

Nube de tormenta
Las hay de todos los tamaños y formas. Unas más blancas, otras grises. Te contamos algunas curiosidades interesantes sobre las nubes.

¿Cómo se imaginan que son las nubes? “Suaves y esponjosas” son los calificativos que más se repiten entre quienes planteo la pregunta. ¿Qué opinan ustedes? Las hay grandes, pequeñas, altas, bajas, imponentes, delicadas y con una multiplicidad de formas infinita.

Lo primero que conviene aclarar es que las nubes no están formadas por vapor (gaseoso), sino que por agua ya sea en estado líquido o sólido. Piensen que el 70% de la superficie del planeta está cubierta por agua, entonces, imaginen lo que ocurre con el calor del verano, por ejemplo, cuando la evaporación es mucha; sin embargo, el cielo se mantiene despejado.

La humedad ambiental está dada por la cantidad de vapor de agua que forma parte de la atmósfera. Esa humedad se eleva, se enfría y a través de la condensación (cambio del estado gaseoso al líquido) se forman las nubes, pero para que ello ocurra falta un ingrediente: aerosoles o núcleos de condensación. Estos son minúsculas partículas sólidas o líquidas suspendidas en un gas que están en todas partes. Los aerosoles al chocar con las moléculas de agua forman las nubes.

Ya sabemos cómo se forman y de qué están compuestas, pero hay otra serie de curiosidades que debemos saber con respecto a las nubes. Para ello nos contactamos con la meteoróloga, Rocío Ormazábal, quien a través de su cuenta en Instagram @observanubes nos acerca a este mundo fascinante.

Rocío nos presenta las 7 curiosidades más sorprendentes de las nubes:

1.- ¿Cuánto pesa una nube?

Las nubes están formadas por pequeñas gotitas de agua (líquidas o sólidas), millones de ellas, unas al lado de la otras. Son tan pequeñas que no tienen el peso suficiente para caer sobre nosotros. Pero al juntarse, las nubes acumulan grandes cantidades de agua que pueden llegar a pesar muchas toneladas.

Una nube cúmulo promedio (como aquella de los Simpson) pesa alrededor de mil toneladas. Sí, mil toneladas de nube suspendida sobre nosotros lo que equivale a unos 20 camiones de carga (doble eje).

2.- ¿Por qué las nubes no se caen del cielo?

Las nubes se encuentran suspendidas por varias razones. Primero, porque son poco densas al ser millones de gotitas pequeñas suspendidas en el aire. Segundo, para que existan debemos tener corrientes de aire en ascenso que compiten con la fuerza de gravedad que afecta a las gotitas. Y tercero, las nubes están suspendidas por el peso de los gases que hay en la atmósfera debajo de ellas y que son mucho más densos que el vapor de agua.

Nube precipitante
La lluvia se produce cuando las fuerzas que mantienen en suspensión las gotas de nubes dejan de estar en equilibrio con la gravedad.

Sin embargo, las nubes sí caen sobre nosotros. Cuando se produce la precipitación líquida y/o sólida, los hidrometeoros alcanzan un tamaño suficiente para que la fuerza de gravedad le gane a la velocidad de ascenso que hay dentro de la nube. En el desplome se forman la lluvia y la nieve.

3.- ¿Cuánta agua puede contener una nube?

No todas las nubes son iguales, pero una nube tipo cúmulo (como esa del ejemplo anterior) puede contener 300.000 litros de agua. Toda esta agua se encuentra distribuida en el volumen total de nube (1 kilómetro cúbico aproximadamente), lo que corresponde a 0,0003 litros por metro cúbico.

Si la nube es más grande, como un cumulonimbus, el contenido de agua considerando una nube de 6 kilómetros de alto por 1 kilómetro de ancho y 1 kilómetro de largo contendría unos 18.000.000 litros de agua, es decir, lo suficiente para llenar unas 7 piscinas olímpicas.

4.- ¿Por qué hay nubes que producen precipitaciones y otras no?

Todo depende del tamaño que alcancen las gotitas de las nubes. Si las condiciones atmosféricas lo permiten, las pequeñas gotitas de una nube pueden crecer hasta alcanzar un peso suficiente que logre superar a la velocidad de ascenso de la nube y, en consecuencia, les permita caer.

Las nubes que producen precipitación deben ser nubes profundas, es decir, que ocupen varios niveles de altura en la atmósfera. De esta manera, las gotas se mueven a lo largo de una mayor trayectoria para incrementar su tamaño. Un ejemplo de ellas son las nubes nimbostratus y las famosas cumulonimbus.

5.- ¿Por qué hay nubes grises y otras blancas?

Primero debemos entender por qué las nubes son blancas. Esto sucede porque las gotitas de agua dispersan todos los colores que componen a la luz del Sol, y como el blanco se compone de todos esos colores, vemos las nubes blancas.

Cuando las gotas se vuelven más grandes (una nube de lluvia) son tan densas que la luz del sol no es capaz de atravesarlas. Esto produce un efecto de sombra o ausencia de luz, lo que se traduce en colores grisáceos u oscuros.

6.- ¿Por qué hay tantas formas de nubes?

La forma que tenga la nube tiene que ver con los procesos que facilitaron su formación. Por ejemplo, las nubes altas son formadas por ascensos de grandes masas de aire, lo que genera que se vean como parches en el cielo. Un ejemplo de ello son las nubes cirrus, las que están formadas por pequeños cristales de hielo.

Nubes Cirrus
Las delicadas nubes cirrus están compuestas por minúsculos cristales de hielo que se forman cuando se congela el vapor de agua en los niveles más altos de la tropósfera.

Cuando las nubes son formadas por movimientos locales de aire, y en zonas más cercanas a la superficie terrestre, las podemos encontrar en forma de coliflor o que parecen algodones. Estas nubes están hechas de gotitas de agua líquida en suspensión y pertenecen al género cúmulos.

7.- ¿Cuál es su papel de las nubes en el balance de energía de la Tierra?

Su presencia produce que un 30% de la radiación solar que llega al planeta sea reflejada de vuelta al espacio. En ese sentido cumplen un rol de enfriamiento clave para mantener la temperatura media global de la Tierra.

A nivel local, además de disminuir la temperatura en un día caluroso, durante la noche las nubes son capaces de almacenar y emitir calor hacia la superficie terrestre. Son un gas de efecto invernadero muy eficiente, lo que permite que las noches nubladas sean más cálidas que aquellas con cielo despejado.