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Cordillera de Los Andes vuelve a vestirse de blanco tras intensas nevadas

La "columna vertebral" de Sudamérica nos entrega un espectáculo único desde las alturas, después de la nieve que dejó el reciente evento meteorológico. Pero ¿es suficiente para evitar el racionamiento hídrico?

Desde mediados de la pasada semana, gran parte de la Cordillera de Los Andes en Chile recibió abundante nieve debido al paso de un "generoso" sistema frontal. Uno de los registros más deslumbrantes ocurrió en localidades como Salamanca y Combarbalá, Región de Coquimbo, donde la altura de la nieve superó los 90 centímetros. En esta región también llovió copiosamente.

La Cordillera de Los Andes expone su profundidad después de la nieve caída durante la primera quincena de julio 2022.

Hacia la Región de Ñuble, en los Nevados de Chillán cayeron hasta 53 cm de nieve, algo que deja felices a los amantes del deporte invernal. Además, varias comunas de la Región Metropolitana se tiñeron de blanco durante la madrugada del jueves (14).

Isoterma 0 °C: la gran protagonista

Una variable clave del paso del sistema frontal sobre la zona norte y centro del país, fue la altitud de la isoterma 0 °C, cuyo nivel se pronosticó en unos 900 metros. Por ello, no sólo la cordillera y precordillera fueron visitadas por la nieve, sino que también sectores de los valles centrales.

De acuerdo al reciente informe del "Balance Hídrico" emitido por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), julio se ha transformado en el mes más lluvioso de las últimas dos décadas. No obstante, aún seguimos con cifras bajo lo normal respecto a las precipitaciones, por lo que aún no se descarta el racionamiento de agua durante el verano 2023.