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La Antártica tuvo su propia selva y sufrió con incendios forestales

Hace millones de años, el continente más frío de la Tierra era un lugar muy diferente, con áreas de selva e incluso lugares que experimentaron incendios forestales. ¿Podría volver a este estado en el futuro?

Selva antártica
Impresión artística de cómo pudo haber sido la selva antártica. Imagen: James McKay/Alfred Wegener Institute.

La Antártica, tal como la conocemos hoy en día, es uno de los entornos más hostiles de la Tierra, famoso por experimentar la temperatura más fría jamás registrada a nivel del suelo: un escalofriante -89,2 °C. Pero no siempre fue así, y un estudio reciente ha encontrado evidencia de que partes del continente alguna vez experimentaron incendios forestales.

Publicado en la revista Polar Research y dirigido por un equipo de investigadores de Brasil, el estudio encontró trozos de carbón en la isla James Ross, cerca del extremo norte del continente, a varios cientos de kilómetros al sur de América del Sur.

Las piezas de carbón datan de hace unos 75 millones de años, lo que proporciona la primera evidencia de incendios forestales en la Antártica.

Este hallazgo único se basa en investigaciones anteriores publicadas en la revista Nature, a principios de este año, que encontraron fósiles que indican que la Antártica estuvo cubierta alguna vez por franjas de selva.

Una selva en el Polo Sur

Utilizando una plataforma de perforación portátil, los investigadores del estudio de la Nature obtuvieron muestras de núcleos cerca del glaciar Pine Island en la Antártica occidental. Dentro de estas muestras, encontraron suelo forestal de 90 millones de años que contenía polen y esporas de plantas fosilizadas, así como una densa red de raíces, identificadas mediante tomografías computarizadas de rayos X.

Estos hallazgos son una prueba de que las temperaturas y los niveles de dióxido de carbono durante el período Cretácico fueron mucho más altos de lo que se pensaba anteriormente.

Antártica
Vista hacia la isla James Ross en la Antártica, donde se encontró carbón vegetal.

Los investigadores creen que las temperaturas medias anuales en la Antártica habrían sido de entre 12 y 13 °C, entre 92 y 83 millones de años atrás, lo suficientemente cálidas como para soportar vastas selvas templadas.

Incendios forestales antárticos

En este cálido y húmedo clima antártico, los incendios forestales también fueron una característica. Las piezas de carbón identificadas en el estudio en la Polar Research contenían material consistente con gimnospermas -un grupo de plantas que incluye coníferas y cícadas. Estas plantas habrían sido abundantes en la Antártica durante el período Cretácico y habrían proporcionado combustible adecuado para los incendios forestales.

Según los investigadores, estos incendios probablemente fueron provocados por la actividad volcánica, que era intensa en la región antártica en ese momento.

Juntos, estos artículos pintan una imagen muy diferente del continente más austral que conocemos. En lugar de ser el desierto polar helado que es hoy, una vez estuvo lleno de vida, tanto floral como animal.

Se estima que la atmósfera de la Tierra habría requerido niveles de dióxido de carbono (CO2) de aproximadamente 1.100 partes por millón para que existieran selvas e incendios forestales en la Antártica.

Si bien los niveles actuales de CO2 son mucho más bajos que esto (alrededor de 413 partes por millón en 2020), si aumentaran por encima de 1.000, entonces muy probablemente podríamos ver el desierto helado de la Antártica reemplazado por vegetación, una vez más.