Los bosques boreales se han expandido y se desplazan hacia el norte: ¿por qué no sería una buena noticia?

El mayor bosque del planeta está cambiando de lugar. Un análisis satelital de más de tres décadas revela que el bosque boreal se ha expandido y desplazado hacia el norte. Científicos de la NASA nos revelan el motivo.

El bosque boreal cubre cerca del 30% de la superficie forestal mundial, formando un cinturón verde visible desde el espacio.
El bosque boreal cubre cerca del 30% de la superficie forestal mundial, formando un cinturón verde visible desde el espacio.

El bosque boreal, considerado el mayor bioma terrestre del planeta, está experimentando una transformación silenciosa pero profunda. Un reciente análisis basado en más de tres décadas de observaciones satelitales revela que estos bosques no solo han aumentado su superficie, sino que también se están desplazando hacia latitudes más altas.

El hallazgo refuerza una idea cada vez más evidente en la ciencia climática: cuando el planeta se calienta, los ecosistemas responden reorganizando su distribución. Y en el hemisferio norte, este proceso ya es visible desde el espacio.

¿Qué es el bosque boreal?

El bosque boreal —también conocido como taiga— forma un enorme cinturón verde que rodea el hemisferio norte, extendiéndose por Alaska, Canadá, Escandinavia y Rusia. Se trata del ecosistema forestal más extenso de la Tierra y uno de los principales reguladores del clima global.

Dominado por coníferas como pinos y abetos, este bioma cumple un papel crucial en el almacenamiento de carbono, ayudando a moderar el aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Además, alberga una biodiversidad adaptada a condiciones extremas, con inviernos largos y temperaturas que pueden descender muy por debajo de los 0 °C.

Sin embargo, el boreal también es uno de los biomas que más rápido se está calentando. El incremento de temperaturas está alargando la temporada de crecimiento y permitiendo que los árboles colonicen zonas que antes estaban dominadas por tundra, donde el frío limitaba el desarrollo forestal.

Lo que revelaron los satélites

Para entender cómo ha evolucionado este ecosistema, un equipo internacional de investigadores analizó imágenes Landsat entre 1985 y 2020, utilizando técnicas de aprendizaje automático para mapear la cobertura arbórea con gran precisión.

Los resultados muestran que el bosque boreal aumentó su superficie en aproximadamente 0,84 millones de km², lo que representa un crecimiento cercano al 12 % respecto a 1985. Pero el cambio más revelador es geográfico: el límite forestal se desplazó cerca de 0,29° de latitud hacia el norte, confirmando una migración progresiva del bioma.

Las imágenes satelitales muestran dos señales claras, como se observa en la figura: el bosque boreal ha aumentado su cobertura en las últimas décadas y su límite se está desplazando progresivamente hacia el norte.
Las imágenes satelitales muestran dos señales claras, como se observa en la figura: el bosque boreal ha aumentado su cobertura en las últimas décadas y su límite se está desplazando progresivamente hacia el norte.

La expansión fue particularmente evidente entre los 64° y 68° de latitud norte, donde la ganancia de árboles superó ampliamente las pérdidas registradas en el borde sur.

Otro dato relevante es el impacto en el ciclo del carbono. Los bosques relativamente jóvenes identificados en el estudio almacenan actualmente entre 1,1 y 5,9 petagramos de carbono en biomasa aérea. A medida que maduren, podrían capturar aún más, reforzando temporalmente el papel del boreal como sumidero natural.

Una transformación con efectos globales

A primera vista, más árboles podrían parecer una buena noticia para el clima. Sin embargo, los científicos advierten que la realidad es más compleja.

El avance del bosque modifica la reflectividad de la superficie terrestre. Las áreas cubiertas de nieve reflejan gran parte de la radiación solar, pero los bosques oscuros absorben más calor, lo que puede amplificar el calentamiento regional.

Además, el desplazamiento del bioma puede alterar hábitats completos, presionando a especies adaptadas a la tundra y transformando las dinámicas ecológicas. A esto se suma el riesgo creciente de incendios forestales, brotes de insectos y eventos extremos, factores que podrían revertir parte del carbono almacenado.

Más que una simple expansión vegetal, lo que está ocurriendo es una reorganización del sistema climático-terrestre. El bosque boreal está actuando como un indicador temprano de los cambios que podrían observarse en otros ecosistemas del mundo.

En este contexto, el monitoreo satelital de largo plazo se vuelve una herramienta clave: permite detectar transformaciones graduales que, de otro modo, pasarían desapercibidas hasta que sus efectos fueran mucho más difíciles de gestionar.

El mensaje es claro: el cambio climático no solo se mide en récords de temperatura, sino también en cómo el mapa natural del planeta comienza a redibujarse. Si el mayor bosque del mundo se está moviendo, es porque la Tierra también lo está haciendo.

Referencias de la noticia

- Feng, M., Sexton, J. O., Wang, P., Montesano, P. M., Calle, L., Carvalhais, N., ... & Neigh, C. S. (2025). Northward shift of boreal tree cover confirmed by satellite record. EGUsphere, 2025, 1-20.

-Phys.org. Satellite record shows boreal forests expanded 12% and shifted north since 1985