Ser más de mañanas o de tardes puede influir en la salud y la fuerza muscular
El cronotipo, el reloj biológico que define cuándo rendimos mejor, puede influir en la masa muscular, la fuerza y la salud metabólica, explicando por qué algunas personas responden distinto a las mismas rutinas de ejercicio, descanso y alimentación.

¿Eres de los que se activan apenas suena la alarma o de los que recién “despiertan” cuando cae el Sol? Aunque muchas veces lo atribuimos a costumbre o personalidad, la ciencia dice que esta diferencia tiene nombre, apellido… y consecuencias para la salud. Se trata del cronotipo, una característica biológica que define en qué momento del día nuestro cuerpo funciona mejor.
Un reciente artículo de revisión publicado en la revista Nutrients, liderado por investigadores de la Universitat de Barcelona, el Hospital Universitario de Bellvitge y el IDIBELL, sugiere que ser más “diurno” o más “nocturno” no solo influye en nuestros horarios de sueño, sino también en la masa muscular, su calidad, su fuerza y la salud metabólica. En otras palabras: tu reloj interno podría estar jugando un rol clave en cómo envejecen tus músculos.
El reloj biológico también entrena
El cronotipo es la tendencia natural del organismo a rendir mejor en ciertos momentos del día. Hay personas con cronotipo matutino, que se sienten más activas temprano, y otras con cronotipo vespertino, que alcanzan su máximo rendimiento durante la tarde o noche.
Según explica el investigador Roberto Barrientos-Salinas, del programa de Diabetes y Metabolismo del IDIBELL, este reloj interno condiciona cómo organizamos nuestra vida diaria y puede influir indirectamente en factores clave como el descanso, la actividad física y los horarios de comida, todos elementos fundamentales para la salud muscular.

Y aquí viene lo interesante: el estudio muestra que las personas con cronotipo vespertino tienden a tener horarios de ingesta más tardíos, menor regularidad en el sueño y niveles más bajos de actividad física estructurada.
Esta desalineación entre el reloj biológico y los horarios sociales —como clases, trabajo o compromisos matinales— puede favorecer estilos de vida menos saludables.
Músculos: mucho más que fuerza
La investigación pone énfasis en algo que suele pasarse por alto: el músculo no es solo importante para verse bien o levantar peso, sino que es un órgano metabólico clave. Participa en el control de la glucosa, en el gasto energético y en la prevención de enfermedades asociadas al envejecimiento.

Por eso, los investigadores advierten sobre el riesgo de obesidad sarcopénica, una condición cada vez más frecuente que combina exceso de grasa corporal con pérdida de masa y función muscular. Este escenario no solo reduce la movilidad, sino que también aumenta el riesgo de fragilidad, caídas y enfermedades metabólicas.
Mantener músculos sanos, fuertes y activos es una de las claves para un envejecimiento saludable, y el cronotipo podría estar influyendo más de lo que imaginamos en ese proceso.
No es flojera: es biología
Uno de los puntos más importantes del estudio es que el cronotipo no depende de la voluntad ni de hábitos aprendidos, sino que está determinado por factores genéticos y fisiológicos. Es decir, no eres nocturno porque quieras, sino porque tu sistema nervioso central está programado así.
Forzar horarios que no coinciden con el reloj interno puede generar estrés, peor adherencia a hábitos saludables y menor beneficio fisiológico.
Hacia una salud más personalizada
A partir de estos resultados, los expertos proponen avanzar hacia recomendaciones más personalizadas, considerando no solo qué se hace, sino cuándo se hace. Este enfoque se conoce como crononutrición y combina el estudio del horario de las comidas, el ejercicio y el sueño según el reloj biológico individual.
“La idea no es que todos cambien su vida según su cronotipo, sino que las recomendaciones de salud sean más realistas, sostenibles y adaptadas a cada persona”, explica la doctora Núria Vilarrasa, especialista en endocrinología del Hospital de Bellvitge.
Esto podría tener aplicaciones directas en programas de pérdida de peso, prevención de la pérdida muscular, rehabilitación y envejecimiento activo, e incluso en la planificación de entrenamientos deportivos.
¿Y qué significa esto para la vida real?
Aunque se trata de una revisión científica y no de un ensayo clínico, los autores coinciden en que los hallazgos tienen un impacto potencial importante en la práctica clínica y la salud pública.
En una sociedad con horarios irregulares, teletrabajo, pantallas hasta la madrugada y jornadas extensas, entender el cronotipo puede ser clave para combatir el sedentarismo.

Como resume el profesor Pablo M. Garcia-Rovés, líder del estudio: el objetivo principal sigue siendo que las personas se mantengan activas, pero conocer mejor sus ritmos biológicos permite diseñar estrategias más efectivas para mejorar la salud y la funcionalidad a largo plazo.
En conclusión, quizás no se trata de si eres flojo o productivo, sino de algo mucho más profundo: tu cerebro y tus músculos funcionan con un reloj interno, y escucharlo podría ser una de las mejores decisiones para tu salud futura.
Referencia de la noticia
- Universidad de Barcelona. Ser más de mañana o de noche puede influir en la salud y la fuerza muscular.