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¡Increíble! Los microplásticos ya circulan por nuestra sangre

Las consecuencias de la contaminación no cesan, ya hemos encontrado restos de microplásticos en especies y en lugares impensados del planeta. Y ahora, los investigadores han descubierto que estas partículas también pueden viajar por el torrente sanguíneo humano y llegar hasta los órganos vitales.

Globos rojos
Los glóbulos rojos en la sangre, transportan oxígeno a los tejidos corporales y lo intercambian por dióxido de carbono, el cual es transportado y eliminado por los pulmones.

Ya nos hemos enterado acerca de la existencia de microplásticos en los lugares más impensados del planeta, como en los polos, en el Everest, en el interior de aves y animales marinos; pero nadie podría imaginarse que estos pudiesen llegar hasta el torrente sanguíneo humano.

Un estudio realizado por las investigadoras Heather Leslie y Marja Lamoree de la Universidad Libre de Ámsterdam, publicado en la revista científica Environment International, así lo demuestra.

Ellas constataron que minúsculos trozos de plástico provenientes de nuestro entorno vital pueden ser absorbidos por la sangre, a través del aire, los alimentos y las bebidas.

El impacto que pueden producir estos microplásticos al circular en la sangre, se desconoce por el momento, pero su libre acceso posibilita su alcance a todos los órganos de nuestro cuerpo, como al corazón, hígado, cerebro, entre otros.

Por lo que se cree pueda afectar obstruyendo ciertos conductos, dañando las neuronas por ejemplo, provocando algunas reacciones químicas u otros efectos que en cualquier caso, puedan ser perjudiciales para nuestro organismo.

En que consistir el estudio

Para llegar a estos preocupantes resultados, el equipo investigador desarrolló un método analítico para lograr establecer el nivel de trazas de partículas micro y nanoplásticas en la sangre humana.

Este método se aplicó a la sangre de 22 donantes anónimos, para detectar la presencia de cinco polímeros diferentes, componentes básicos del plástico. El 50% de ellas, contenía Tereftalato de Polietileno (PET), el cual proviene de las botellas de plástico de bebidas, agua, etc. El 30% contenía Poliestireno (PS), un plástico que se usa en los envases de comida. El 25% de las muestras, también mostró trazas de Polietileno (PE), un material que se usa para fabricar las bolsas de plástico.

Los resultados arrojaron que el 80% de las muestras de sangre analizadas contenían algún tipo de nano y microplásticos.

Pese a los avances, aún se debe continuar analizando estos hallazgos, por lo que al mundo científico busca obtener más apoyo económico para profundizar e iniciar una investigación urgente que descubra pronto el efecto de estos microplásticos en la sangre humana.

La buena noticia, es que al menos, ya sabemos de la existencia de estas partículas en la sangre, lo que permite enfocar las investigaciones, pero al mismo tiempo, también confirmamos que los plásticos pueden afectar a nuestro organismo de una forma mucho más peligrosa de lo que pensábamos.

Esto nos permite concluir que, es urgente que reduzcamos el uso del plástico en nuestra vida cotidiana, antes de que sea demasiado tarde para nuestra salud.