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Clima de la Antártica ¡en alerta! por temperatura y lluvia extrema

Si las lluvias se registraran en la zona central durante marzo, saltaríamos de felicidad. Pero este tipo de precipitación en la Antártica, sumado a la reciente ola de calor, es un escenario complejo para varios ecosistemas.

Pingüinos en Antártica
Los ecosistemas más afectados con el clima extremo de la Antártica son las colonias de pingüinos y el balance de masa de la capa de hielo.

Durante la tercera semana de marzo 2022, las estaciones meteorológicas ubicadas en la Antártica oriental, registraron temperaturas sin precedentes que provocaron una ola de calor. Los termómetros se elevaron hasta 40 °C sobre el valor medio climatológico mensual el día 18 de marzo. Sumado a ello, justo el día anterior se registró lluvias en la zona costera e, incluso, temperaturas superiores a los 0 °C.

Si estas lluvias se manifestaran en la zona central de Chile, estaríamos "saltando en una pata". Sin embargo, las lluvias son raras en la Antártica y generan graves consecuencias sobre los ecosistemas. Particularmente en dos aristas: las colonias de pingüinos y el balance de masa de la capa de hielo.

Expertos de las Naciones Unidas señalan que, afortunadamente, no hay polluelos de pingüinos en esta época del año. No obstante, el hecho de que esto suceda en marzo es un "llamado de atención" de lo que está en riesgo en las zonas periféricas.

De acuerdo a la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el calor y la humedad fueron impulsados por un "río atmosférico". Te preguntarás ¿qué es eso? en simples palabras es una banda estrecha de humedad recolectada de los océanos. Viaja por la atmósfera y es capaz de recorrer miles de kilómetros hasta llegar a nuestras costas.

¿Algo más que debamos saber?

El hielo marino, ubicado alrededor de la Antártica, volvió a incrementar su tamaño después de alcanzar su extensión más baja observada a fines de febrero 2022. Pero a menores escalas, la transición del derretimiento al congelamiento, puede tener matices.

Por ejemplo, cerca de Land Glacier en la Antártica occidental, un área de hielo marino antiguo se rompió cuando se formó hielo nuevo en marzo 2022. Casi al mismo tiempo, parte de la "lengua" de hielo del glaciar se desmoronó.

Antártica imagen satelital
Imagen satelital de Land Glacier, Antártica occidental, correspondiente al día 24 febrero 2022. Fuente: NASA.

Este cambio es evidente si observamos imágenes de los satélites Terra y Aqua de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) de Estados Unidos. Al comparar las imágenes de los días 24 de febrero y 23 de marzo de 2022, es posible apreciar cómo el hielo del glaciar se va fundiendo poco a poco en el océano.

Expertos señalan que el desprendimiento de los icebergs es un proceso natural de los glaciares que terminan en el océano. Si bien se ha observado que Land Glacier retrocede y adelgaza aceleradamente en los últimos años, no hay evidencia que sugiera que su reciente desprendimiento esté relacionado con el cambio climático forzado antropogénicamente.

Imagen satelital, Antártica, Land Glacier
Imagen satelital de Land Glacier, Antártica occidental, correspondiente al día 23 marzo 2022. Fuente: NASA.

Lo que sí se puede afirmar es que su comportamiento refleja el ciclo de vida común en todas las plataformas de hielo antárticas y los glaciares que terminan en el mar. Land Glacier perdió por última vez una cantidad similar de hielo flotante durante el invierno austral del año 2004.

Otra etapa en el ciclo de vida natural del hielo marino se puede constatar en la imagen del 23 de marzo. Las rayas suaves y los remolinos se llaman "nilas" y corresponde a hielo joven que a menudo forma láminas delgadas de hasta diez centímetros de espesor.

El hielo nuevo que parece "rayado" se alinea con la dirección de los vientos en la superficie. Es probable que, el hielo que forma un patrón de remolinos, sea empujado por los vientos y los patrones de circulación oceánica.

Finalmente, esta situación nos hace reflexionar cada vez más. Es necesario analizar de manera cíclica y no lineal la evolución del continente blanco, al igual que toda la Tierra. Vivimos en un espacio dinámico que requiere con urgencia de una visión integral en políticas que abarquen la totalidad humana y la comprensión de la Naturaleza.