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¿Qué está ocurriendo con las estaciones del año?

Cada vez que nos enteramos del inicio de una estación, nos genera una cierta reacción de incredulidad, ya que las características que habitualmente conocemos, están siendo más difíciles de identificar. ¿Quieres saber si efectivamente esta ocurriendo? ¡Aquí te lo contamos!

4 estaciones
Cuatro estaciones del año definidas: invierno, verano, primavera y otoño.

Cada año las estaciones presentan importantes cambios, mezclándose unas con otras y entregándonos pocas variaciones que nos hagan advertir, efectivamente, cuando se inicia o termina alguna de ellas.

¿Por qué está ocurriendo esto?

Diversos estudios apuntan a que la principal causa se debe al calentamiento global, principalmente por la alta concentración de CO2 que existe en la atmosfera, producto de las emisiones de combustibles fósiles que producen un incremento en el efecto invernadero y que a su vez, generan un aumento en la temperatura a nivel global.

Científicos de la Universidad de Lanzhou, China, realizaron una investigación científica, publicada en AGU (Unión Científica Estadounidense) para comprobar cómo cambiaron las estaciones durante el periodo 1952-2011, y cómo podrían seguir variando hasta el año 2100 en latitudes medias del hemisferio norte, donde el clima mediterráneo es predominante.

Para el análisis obtuvieron datos históricos de temperatura máxima y mínima, con los cuales trabajaron estadísticamente, y además utilizaron simulaciones y proyecciones de multi modelos climáticos globales para reproducir la tendencia estacional.

Para comprobar esto, obtuvieron que durante el período 1952-2011 hubo variaciones de las estaciones en su duración, el verano aumento de 78 a 95 días, mientras que hubo una disminución en primavera de 124 a 115 días, en otoño de 87 a 82 días y en invierno de 76 a 73 días.

Comienzos y duraciones de las cuatro temporadas en 1952, 2011, 2050 y 2100.
Resultado del análisis que muestra los comienzos y duraciones de las cuatro temporadas en los años 1952, 2011, 2050 y 2100. Fuente: Geophysical Research Letters.

Respecto a la temperatura estacional también tuvo cambios, los veranos se volvieron más largos y los inviernos más cortos. En tanto, las primaveras y otoños acortaron su duración.

En cuanto a la continuidad y extensión de las estaciones, el estudio estimó que el año 2100 el verano del hemisferio norte podría durar casi seis meses, mientras que el invierno solo dos, debido principalmente al aumento del calentamiento global.

Efectos en la variación estacional

Estas variaciones, han ido desencadenando una serie de situaciones adversas, como el aumento de desastres producto de fenómenos naturales cada vez más intensos y por periodos más largos, lo que a su vez han causado un fuerte impacto en la biodiversidad, tanto en la tierra, los océanos y la atmosfera.

A medida que se ha incrementado el calentamiento global, las cuatro estaciones del año ya no presentan meses iguales y sus inicios son bastante anómalos.

Además de los desastres, una serie de ejemplos dan cuenta de aquello: el cambio en el ritmo de vida, el desplazamiento anticipado de las aves migratorias, florecimiento temprano o tardío de las plantas, mayor tiempo de exposición al polen alergénico, alteración de los cultivos, todos estos y sin duda muchas más, sugieren que las cuatro estaciones tradicionales han cambiado.

¿Qué ocurre en el hemisferio sur?

Algo similar ocurre en latitudes medias del hemisferio sur como en Chile, donde también se han experimentado modificaciones, así lo explicó Patricio González, agroclimatólogo de la Universidad de Talca, al diario La Tercera hace unos años atrás: "Las estaciones que caracterizan a los climas mediterráneos se han ido perdiendo, hoy tenemos casi seis meses de verano y las estaciones intermedias, como primavera y otoño, se han ido acortando".

Los efectos del calentamiento global continúan y continuarán causando estragos, la solución ideal sería que la población mundial tome una decisión drástica y reduzca el consumo junto al crecimiento económico y la producción, pero hoy vemos que pese a los compromisos en distintos acuerdos, eso está lejos de ser real, por lo que la reacción más pronta, es tomar medidas urgentes para planificar e invertir en mitigación y prevención para enfrentar desastres.